¿Es fácil conseguir una licencia para maquina tragaperras?

La licencia para máquina tragaperras es imprescindible para poder tenerla en un establecimiento. Las licencias las otorgan las diferentes Comunidades Autónomas y cada una de ellas tiene sus propias normas al respecto, aunque suelen ser similares. Básicamente, para poder conseguir la licencia deben de cumplirse tres requisitos:

-Las máquinas deben de estar en regla. Deben de haber pasado las revisiones que sean necesarias y contar con todos los permisos para poder funcionar. Esto es, deben de estar homologadas.

-Hay un número máximo de máquinas permitido. No se puede montar un bar y colocar tantas máquinas tragaperras como se quiera, por mucho espacio con el que se cuente. El número de máquinas recreativas en general está limitado en este tipo de establecimientos ya que de otro modo estaríamos hablando de un salón de juegos.

-Deben de abonarse ciertas tasas. Estas varían según la CA y tiene que pagarse previamente a la concesión de la licencia.

Una vez que se cuenta con la licencia esta debe de estar expuesta de manera visible. Normalmente, están en un bolsillo transparente que está unido a la máquina para que pueda ser visto por todos los clientes, comprobando así que la máquina es legal.

Gestionar la licencia

Un propietario de un local de hostelería puede gestionar esta licencia y comprar una máquina tragaperras, pero conseguir todos los papeles y pasar todas las revisiones de la máquina no es tarea fácil ni barata. Por eso, lo normal es que se ponga en manos de una empresa especializada que se encargue de realizar todos los trámites y de alquilarme la máquina tragaperras.

Estas empresas se encargan no solo de que las máquinas tengan su homologación, sino también de gestionar la licencia para el local de hostelería. Incluso llevan el tema de los impuestos de manera que el propietario del negocio no va a tener que preocuparse de nada.

Por eso, cuando se hace el reparto de la recaudación de la máquina, todos los gastos salen del porcentaje de la empresa propietaria mientras que el dinero que se lleva el dueño del bar es íntegro para él. Esto supone una gran fuente de ingresos para su local y una manera de conseguir un dinero extra que puede llegar a cubrir muchos de los gastos del establecimiento. Y sin tener que ocuparse de papeleos ni de gestiones, tan solo de que haya un enchufe para la máquina y un buen lugar en el que situarla.